Siempre me han gustado los puntos suspensivos... Alguna vez me han insinuado que puedo abusar un poco de ellos. Si aquí, en mi rinconcito, me ocurre, me lo vais a tener que perdonar. No voy a ponerme límites ni restricciones, que una ya pinta canas y de lo que más ganas tiene es de hacer... "Lo que le dé la gana".
Los puntos suspensivos tienen un halo de misterio, de suspense. Como cuando estás esperando que ocurra algo importante en la escena de una película.
Me saben a antelación, a esos eternos segundos previos a un beso, al último roce de unas manos en una despedida que no se sabe cuánto se alargará en el tiempo.
Me huelen a nostalgia, a recuerdos de infancia. Aquellos que te gustaría revivir aunque sepas que no va a ser posible,
Son sedosos, aterciopelados y seductores.
Cada noche, antes de dormir, exhalo unos puntos suspensivos que me acompañan en mi descanso...

No hay comentarios:
Publicar un comentario