viernes, 25 de abril de 2025

Leer con B

  LEER... Ha sido una de mis grandes pasiones desde que era niña. Devoraba cuentos, novelas. Con frecuencia me adelantaba a mi edad cronológica e intentaba leer y comprender textos que no parecían hechos para mí.

Fui a edad muy temprana a hacerme el carnet de la biblioteca de mi pueblo y no había semana que no pasara por allí en busca de nuevos libros. Recuerdo que me encantaba sentarme y sentir cómo aquellas enormes estanterías cargadas de historias y conocimientos estaban a mi alcance. Solo tenía que alargar la mano y hojear, siempre con cuidado y delicadeza.

Recuerdo que, con frecuencia, me imaginaba trabajando allí cuando fuera adulta. ¿Habría un lugar mejor en el que sentirme yo misma? Os adelanto que no, no me convertí en bibliotecaria. Pero sigo sintiendo que podría ser muy feliz con esa profesión.

Lo que sí continúo haciendo es leer y adquirir libros (aunque tenga una larga lista de "pendientes").

En este apartado de Pensamientos en plan B iré compartiendo parte de esta afición. No lo haré como tantos bloggers hacen, con reseñas claras, valoraciones y demás. Para eso tenéis otros muchos lugares donde buscar. Solo pretendo compartir como lectora títulos, fragmentos que me resuenen o alguna que otra reflexión.



PENSAR...

  Pensar... Sí, puede parecer tarea fácil. Todo el mundo piensa, con mayor o menor acierto. Y si es para opinar de algo o de alguien, entonces ya se arma un despliegue de palabras, que se convierten en frases, las cuales, a su vez, forman verdaderas retahílas de reflexiones.

Estas reflexiones pueden ser en voz alta, en grupo; también pueden ser monólogos o soliloquios. Opinar, juzgar, prejuzgar.

Ordenar los pensamientos ya no parece tan fácil. Ser consecuente con lo que piensas, tratar de no pasarte filtros de manera inconsciente.

Y es que las personas vamos cargadas de filtros, nos los empiezan a imponer desde la infancia. Mediante ensayo y error ya aprendemos que comportarse, hablar o pensar de una determinada manera nos llevará a ser aceptados por los demás. Entonces nuestra esencia genuina, quiénes somos al nacer, la espontaneidad, queda relegada al fondo de todo, detrás de esas máscaras que aprendemos a ponernos (una sobre la otra).

Ya de adultos creemos saber cuál es nuestra personalidad, aquello que nos identifica. Nos falta humildad para reconocer las verdaderas emociones, aquello que nos haría sentir vivos. Y vamos corriendo por la vida, de un lado para otro, persiguiendo objetivos que creemos que nos harán felices o nos harán sentirnos realizados. Pero no es así. Cuando consigamos un objetivo, enseguida llegará otro que nos atará una vez más a la incansable necesidad de seguir corriendo, de alcanzar la próxima meta.

Ahí, queridos amigos, estimadas amigas, es cuando más difícil nos será parar, dedicarnos tiempo a nosotros, a sentir, a emocionarnos, a disfrutar... A hacer un "nada" que creemos que es inútil e improductivo.

¡Qué equivocados y equivocadas estamos!

Este será mi rinconcito de pensar, pero no con el cerebro, de pensar con el corazón. De volver a mi esencia, de redescubrirme e invitaros a reencontraros con vuestro yo más profundo.

Pasad, tomad asiento. Esta es vuestra casa.

PUNTOS SUSPENSIVOS

 Siempre me han gustado los puntos suspensivos... Alguna vez me han insinuado que puedo abusar un poco de ellos. Si aquí, en mi rinconcito, me ocurre, me lo vais a tener que perdonar. No voy a ponerme límites ni restricciones, que una ya pinta canas y de lo que más ganas tiene es de hacer... "Lo que le dé la gana".

Los puntos suspensivos tienen un halo de misterio, de suspense. Como cuando estás esperando que ocurra algo importante en la escena de una película.

Me saben a antelación, a esos eternos segundos previos a un beso, al último roce de unas manos en una despedida que no se sabe cuánto se alargará en el tiempo.

Me huelen a nostalgia, a recuerdos de infancia. Aquellos que te gustaría revivir aunque sepas que no va a ser posible,

Son sedosos, aterciopelados y seductores.

Cada noche, antes de dormir, exhalo unos puntos suspensivos que me acompañan en mi descanso...


Con B de Bea

 Este blog surge una tarde con la mera intención de enseñar a mis alumnas cómo se crea este tipo de web de manera sencilla ( o no tanto, según la soltura que una persona tenga con la tecnología y la navegación).

No voy a negar que he pensado muchas veces en crearlo. Siempre ha habido razones, motivos o excusas para aplazar el momento.

Ahora ha surgido la oportunidad de que vea la luz y me gustaría pensar que lo aprovecharé para mis reflexiones, mis pensamientos y, ¿por qué no?, compartir algunos pedacitos de mí con quien quiera.

Si has llegado hasta este rinconcito, te invito a pasar. Siéntete como en tu casa. Eres libre de leer y comentar. Estaré encantada de conocerte.










CANDY CANDY

 Este es el momento en el que más de una persona me catalogue de cursi. ¿Candy, en serio? La mayoría de adultos de mi generación recordaran ...